He tenido últimamente bastante abandonado este rincón, por motivos personales, y profesionales, de diversa índole, uno de los cuales ha sido la reciente finalizacion de mis estudios de arquitectura, por lo cual, al fin, puedo decir que soy arquitecto. Ahora que formo parte de esa "élite" (véase la ironía en la afirmación), tan solo espero no llegar nunca a pecar de aquellos errores que he visto repetidos tantas veces, y que ahora, desde un nivel de igualdad me siento obligado a criticar.
Mucho se ha hablado siempre del complejo de Dios de los médicos, pero ciertamente, el de muchos Arquitectos, y especialmente el de algunos que ademas dedican parte de su tiempo a la docencia universitaria, roza lo esperpéntico. No se entiende de otra manera la subjetividad que rige una carrera como esta, en la cual la calificación de un proyecto, pueda estar basada en los gustos estéticos y proyectuales del que lo corrije, despreciando a un nivel tangencial la viabilidad constructiva, económica y organizativa de dicho proyecto (que al final, en la calle, es lo que importa, y el día que salimos de la escuela, no somos capaces ni de darle un presupuesto orientatativo a un cliente) . No hablemos ya del hecho de que algunos profesores, cuando agotan su repertorio de criticas hacia el proyecto, entran el el terreno de la descalificación personal. Eso si, seguro que se consideran grandes arquitectos y profesores (yo particularmente pongo en cuarentena lo primero, tengo pocas dudas sobre lo segundo, y estoy bastante seguro de la calificación que merecen en cuanto a su calidad como personas)
Este tema, alcanza un nivel de absoluto despropósito en el PFC, al menos como se entiende en la ETS de Arquitectura de Valladolid. ¿acaso alguien puede entender como un proyecto fin de carrera, tutelado por un arquitecto, profesor de la propia escuela, y en cuyo desarrollo se invierte entre uno y dos años, puede alcanzar la calificacion de suspenso? Se podria entender que en un caso concreto, pudiese llegar a pasar por desidia del estudiante, pero cuando el porcentaje de suspensos comienza a ser importante....¿es eso un fracaso de los alumnos?¿no deberian esos tutores que han dado su visto bueno al proyecto ser calificados tambien? ¿que dice eso a favor de unos profesores (el tribunal), que estan descalificando ademas del trabajo de uno de los alumnos al que ellos mismos han formado, el de uno de sus compañeros, que lo ha tutelado?
No hablemos ya de aquellos fantásticos profesores que pasan de formar parte de un tribunal, a tutelar alumnos que resultan suspensos con un tribunal distinto.
Todo esto dejando a un lado circunstancias como el hecho de que el tema del proyecto, no lo elije el alumno, sino que es impuesto por la propia escuela, y que normalmente contiene unos desarrollos de proporciones descomunales y poco realistas, buscando que el alumno tenga que englobar el mayor numero de tipologias constructivas en un solo proyecto.
Me quedan aun muchas mas dudas, bajo la premisa del actual estado de la profesion, con un numero de licenciados creciente (cada año aumenta el numero de escuelas), una cada vez mas alta tasa de desempleo o empleo precario, y cuya única alternativa profesional pasa por la especialización:
¿cuantos de los alumnos que salgan de la escuela van a abordar el desarrollo de un proyecto de estas características en solitario?
¿no seria mucho mas util que el tema fuese propuesto por el alumno o los distintos departamentos?
¿porque el tema del fin de carrera ha de ser un desarrollo de proyecto al estilo tradicional?...el trabajo del arquitecto hoy en dia es o tiene que ser mas especifico si quiere sobrevivir. ¿no se supone que la universidad debería ser un laboratorio de estudioe investigación?
En fin, todas estas preguntas, no voy a ser yo quien las conteste, pero necesitaba lanzarlas al aire.
Complejo de Dios
lunes, 8 de noviembre de 2010
Etiquetas: arquitectura, etsav, PFC, universidad, valladolid
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